San Luis se sumó a la generación distribuida de energía renovable: un paso clave hacia la soberanía energética
La provincia adhirió oficialmente a la Ley Nacional N° 27.424, que permite a hogares, empresas e industrias generar su propia energía renovable e inyectar el excedente a la red eléctrica. Una decisión que consolida el camino hacia un modelo energético más participativo y sustentable.
La reciente adhesión de la provincia de San Luis a la Ley Nacional de Generación Distribuida representa un avance significativo en materia energética y ambiental. Desde ahora, los ciudadanos, comercios e industrias puntanas podrán instalar sistemas solares fotovoltaicos u otras fuentes renovables para producir su propia energía y, cuando generen más de lo que consumen, inyectar ese excedente a la red eléctrica pública.
“La adhesión de San Luis a la Ley de Generación Distribuida marca un antes y un después para la provincia. Significa abrir las puertas a un nuevo modelo energético donde los ciudadanos dejan de ser simples consumidores para convertirse en protagonistas activos del cambio”, explicó Lucas Nicotra, responsable de la empresa GenerOn Energía Solar, firma con amplia trayectoria en la región de Cuyo.
A lo que agregó que “Esto no sólo beneficia al medio ambiente, sino también a las familias y a las pymes locales. Generar energía limpia desde el propio hogar o negocio reduce los costos eléctricos, mejora la competitividad y crea empleo calificado en la provincia”.
Esta normativa, que ya rige en varias provincias argentinas, promueve un modelo más democrático y sustentable de producción energética. Además, garantiza a los usuarios-generadores una compensación económica por la energía aportada, a través de un sistema de medición bidireccional. Es decir, la factura de luz reflejará tanto el consumo como la energía entregada al sistema.
Para los habitantes de San Luis, la medida implica la posibilidad de reducir significativamente sus costos eléctricos, mejorar la eficiencia energética y participar activamente en la lucha contra el cambio climático, aportando energía limpia al sistema nacional.
La implementación de este marco legal también favorecerá el desarrollo de nuevos proyectos de instalación, capacitación y mantenimiento de sistemas solares, consolidando a San Luis como un polo de innovación en energías limpias dentro de la región cuyana.
¿Cómo funciona la energía solar y por qué es una oportunidad?
La energía solar fotovoltaica transforma la radiación del sol en electricidad mediante paneles solares. Estos módulos se instalan, generalmente, en los techos de viviendas, edificios o industrias y funcionan de forma silenciosa, segura y sin generar emisiones contaminantes.
La radiación solar es captada por los paneles que la transforman en corriente continua. Esa energía es recibida por un inversor que la transforma en alterna para que pueda ser utilizada sin problemas en el sistema eléctrico tradicional. Ingresa a través del tablero eléctrico para alimentar los consumos. La energía que no se utiliza se inyecta al tendido eléctrico tradicional.
Cuando el sistema produce más energía de la que el usuario necesita, ese excedente se envía a la red eléctrica, acumulando crédito a favor. Así, cada hogar o empresa puede convertirse en un pequeño generador, participando activamente en la red y en el desarrollo de un modelo energético más justo y sustentable.
La adhesión de San Luis a la Ley Nacional 27.424 coloca a la provincia en la vanguardia de las políticas energéticas del país, promoviendo la participación ciudadana en la generación de energía limpia y consolidando un modelo más equitativo y sustentable para el futuro.
Entre sus principales beneficios se destacan:
- Ahorro económico a corto, mediano y largo plazo.
- Independencia energética frente a variaciones en las tarifas.
- Revalorización de los inmuebles que incorporan tecnología solar.
- Reducción de la huella de carbono y cuidado del ambiente.